En medio de un creciente cuestionamiento hacia la Iglesia Cristiana, ciertos mitos han experimentado un notable resurgimiento en las últimas décadas.
Lilith, una figura legendaria del folclore judío de origen mesopotámico, es considerada la primera esposa de Adán, precediendo a la más conocida Eva.

Según la leyenda, Lilith abandonó el Edén por voluntad propia y se estableció junto al Mar Rojo, uniéndose allí con Samael y otros demonios y gigantes.
Lo controvertido de esta leyenda radica en su autoría incierta, aunque aparece asociada a Adán, a diferencia de Eva, que se considera creada “de Adán”. Esta hermosa mujer, representada con aspecto oscuro, pelo largo y rizado, y en ocasiones con alas, se cree que proviene de la antigua Sumeria, vinculada erróneamente al templo de Inanna.
Según el relato del Génesis, Adán fue creado a imagen perfecta de “Elohim”, una palabra femenina, lo que implica que poseía tanto lo masculino como lo femenino en equilibrio. Al igual que la unidad de Dios se dividió en dos para crear el Universo, la humanidad fue creada separando al Hombre Arquetípico en hombre y mujer, dando origen a Eva, quien dio vida a la humanidad actual.
Otras versiones menos conocidas del Génesis sugieren que Adán no encontró una pareja adecuada entre los animales, lo que incluiría a Lilith. Esto desembocó en la creación de Eva a partir de una costilla de Adán.
Sin embargo, la leyenda de Lilith no se detiene ahí. Se cuenta que, tras negarse a someterse a Adán, Lilith se alejó del Edén y se estableció en una cueva en las costas del Mar Rojo, donde se unió a los demonios y dio a luz a muchos hijos demonio. Cuando Adán intentó recuperarla, Lilith se negó y, en un acto de ira, juró atacar a los hijos de Adán y a las madres en el parto, así como robar el semen de los hombres mientras dormían para dar a luz a más hijos demonio.
Esta historia plantea preguntas intrigantes sobre la astrología y otros mitos presentes en nuestra vida.

Si nos adentramos en una de las leyendas del célebre Poema de Gilgamesh, observaremos la presencia de un demonio femenino que se instala dentro del árbol sagrado de la Vida, impidiendo su crecimiento y producción. Muchos han relacionado a este peculiar demonio con Lilith, quien, según la tradición, es expulsada al desierto por Gilgamesh después de obligarla a abandonar el árbol.
Sin embargo, los historiadores contemporáneos plantean dudas sobre esta asociación. Samuel Kramer, un experto en historia y lengua sumeria, interpretó y tradujo el poema, identificando al demonio como “ki sikil lil la ke” (doncella de Lila, amada compañera), pero algunos cuestionan esta traducción y la relacionan erróneamente con la figura mítica de Lilith. En la antigua Babilonia sumeria, existían seres conocidos como Ardat Lili (espíritus femeninos sexualmente activos), asociados con los sueños eróticos y el robo de semen para obtener vitalidad espiritual.
Otra posible referencia a Lilith en la cultura sumeria se encuentra en una famosa tablilla que representa a una mujer con garras de búho y alas, de pie sobre dos leones, con dos búhos a cada lado. Aunque algunos han especulado sobre esta figura, no hay una conexión clara con Lilith.
En la cultura judía, se ha sugerido que el pasaje de Isaías 34:14, que menciona una lechuza, podría referirse a la famosa lechuza relacionada con las tablillas sumerias, argumentando que la palabra “Lilith” deriva del hebreo “chillar”. Sin embargo, esta interpretación es discutible y carece de base sólida.
Es esencial considerar las diferentes interpretaciones lingüísticas, semánticas y etimológicas al analizar estos textos antiguos. Aunque Lilith es mencionada en la Biblia y en otros textos antiguos, su verdadera naturaleza y significado siguen siendo objeto de debate y especulación en los círculos académicos y mitológicos.
En la Biblia, la palabra “Lilith” se escribe como “Lili th”, pero la forma correcta de escribirla sería “Lilo th”, lo que no demuestra una asociación incorrecta, pero sí indica una posible traducción errónea debido a la transcripción del hebreo. Según una conversación con una catedrática de Kabalah, la traducción del nombre original sería la siguiente:
- L: Lamed
- I: Yod
- L: Lamed
- O: Vav
- Th: Tau
Esto sugiere que “Lilith” o “Liloth”, correctamente transcrito, se refiere a los espíritus femeninos desde la palabra sumeria-babilónica con un sufijo hebreo.
Los hebreos tomaron muchos mitos e ideas de la cultura babilónica, lo que nos lleva a asociar estas características con Lamashtu, uno de los demonios más importantes de esa cultura, quien atacaba a hombres y mujeres, así como a sus hijos, después del parto.
La aparición en el siglo X de El Alfabeto de Ben Sira trajo serias dudas sobre la veracidad de muchos libros antiguos, ya que muestra a Lilith como la primera esposa de Adán, aunque no hay suficientes bases para que once siglos después se cambie el paradigma.
El análisis antropológico, religioso y etimológico de los últimos dos artículos nos lleva a nuestro tema central: la astrología. ¿Cuál es su significado en las diferentes corrientes?
Si consideramos la teoría de que Lilith fue realmente la primera esposa de Adán, deberíamos verla como un ser anterior a la misma conciencia humana. En términos psicológicos, podría representar el inconsciente colectivo no de esta humanidad, sino de las razas anteriores que habitaron nuestro espacio.
A menudo se confunde el aspecto moral al juzgar las influencias de Lilith. En cambio, deberíamos tomar sus rasgos de independencia, autonomía, auto-pertenencia y confianza en el propio criterio y deseo como características positivas de un individuo libre. Su presencia en las profundidades no habla de deseos ocultos, sino de tramas ocultas en su propio interior que permanecen latentes y actúan desde las profundidades para emerger en algún momento.
El resurgimiento de la mujer como figura fundamental en la sociedad nos lleva a la etapa matriarcal de la Humanidad, donde las influencias de la Luna eran de gran trascendencia para la vida cotidiana.
Lilith en la Astrología
Sin embargo, el asteroide Nº 1181, llamado Lilith y descubierto el 11 de febrero de 1927, tiene mucho más que revelarnos. Existen grandes confusiones en cuanto a este fantástico cuerpo celeste y cómo interpretarlo en nuestras cartas. Continuaré con la traducción del resto del texto en otro mensaje.
Como primer punto, se cree que existe una única Lilith cuando en realidad son varias.
¿De qué hablo?

En primer lugar, está el asteroide anteriormente mencionado y, por supuesto, la que todos conocen: la Lilith “Luna Negra”, que se desglosa en 2 puntos, denominados la Lilith Verdadera y la Lilith Media. Esta es la que comúnmente nos marcan los programas astrologicos y los sitios web.
Pero hay más. Muchas que el 99% de los astrólogos no conocen ni usan para sus interpretaciones.
Por un lado, existe llamada la Lilith “Luna Oscura”. Esta Luna “fantasma”, por así decirlo, se toma de la ubicación de la supuesta segunda Luna que poseía nuestro Planeta en el pasado y se divide en 3: Lilith Waldemath, Lilith Jacobson y la Lilith de Sepharial. Para los que están en el tema, pueden tomarlo como un “punto medio” dentro de la carta.
Por último, nos queda una muy importante dentro de la Astrología antigua que nadie destaca, la estrella fija Algol.

Caput Algol, que es parte de un sistema de estrellas dobles, pertenece a la constelación de Beta Perseus y se encuentra a 25º Tauro con fuertes influencias de Júpiter y Saturno.
Como sabemos en astronomía, las estrellas se catalogan según su color y luminiscencia, siendo en muchos casos de varios colores, lo que añade un análisis más complejo a su espectro, sabiendo que esto determina la magnitud de la misma. En este caso, tiene una magnitud de 2.1.
Cabe destacar que las estrellas solo se toman en cuenta si están en conjunción a planetas o cúspides, siendo de mayor importancia el Sol y la Luna con un orbe no mayor a 2º.
Esta estrella doble tiene una particularidad que llamó la atención a muchos astrónomos.
Con su movimiento que se recorre durante 69 horas, nueve de ellas deja oculta frente a su luminiscencia a su gemela, quien representa una influencia saturnina fuerte, en bruto y sin pulir. En cambio, la más luminosa (que tomamos como Lilith) tiene influencias de Marte, Urano y Plutón.
La conjunción con estos planetas puede traer dejar fuertes marcas, en especial con Marte, que en conjunto hace surgir fuerzas oscuras y brutales.
Muchas veces Algol en aspectos tensos se la asocia con situaciones desfavorables, desgracias, accidentes, heridas, cortes y los llamados “maleficios”. Esto resaltado en especial cuando se da conjunción con el Sol o la Luna. En estos casos se dice de un destino muy duro de recorrer si la conjunción es con Saturno o Marte.
Una de los personajes más conocidos con Algol en aspecto al Sol es María Antonieta, quien fue decapitada, cumpliendo la asociación que se le da a la estrella con las muertes no naturales y violentas.
Otros aún más fatalistas la asocian con seres inescrupulosos, la deshonra, miseria y la desgracia.

